Ganó las elecciones generales el ministro de Economía del Kirchnerismo cuya inflación es casi del 150%, la pobreza de más del 40% y el dólar blue superior a $1.000, aunque no le alcanzó en primera vuelta. Ganó el actual kirchnerista, porque mañana no sabemos si continuará siéndolo -ya que frecuentemente cambia de color político según su propia conveniencia-, gracias al miedo que generaron las declaraciones del opositor libertario y su equipo, al que más leña hecharon formadores de opinión y el mismo candidato Kirchnerista, como así también gracias a los “flojitos de convicciones” de Juntos por el Cambio y los gremios de órganos ejecutivos millonarios y trabajadores nucleados totalmente empobrecidos. Una vez más triunfó el Kirchnerismo de los bolsos de Lopecito, de los Hoteles, Cuadernos y cuentas millonarias de Cristina, de la festichola de Fernández y Fabiola en plena pandemia, las tarjetas de Chocolate, el yatecito de Insaurralde, y vaya uno a saber cuánta korrupción más, o como dijo Mujica por el animal mitológico que acompaña, en este caso al peor ministro de Economía del peor gobierno de Argentina de todos los tiempos: el peronismo.
Con este resultado, el ministro de Economía del Kirchnerismo, enfrentará en balotaje al diputado libertario, ya que no alcanzó el 45% de los votos o el 40% con 10 de diferencia que sostiene la Constitución.
Mientras, ayer mismo los candidatos comenzaron a desandar la durísima campaña que viene para los próximos días, dirigida al electorado bobo que corre detrás de la zanahoria y al otro electorado que lejos de apasionarse y batallar nuevamente, bajó los brazos pensando en que se quedaron sin líderes, o en cómo armar sus maletas y lanzarse desde Ezeiza al mundo.
Anoche, sin mencionar a los Fernández, Cristina y Alberto, pero aún con Máximo entre sus filas, Sergio Massa el candidato Kirchnerista, dijo: “Quiero esta noche también hablar a los argentinos y argentinas que fueron al cuarto oscuro, pero votaron el cambio; a los que a lo mejor con desesperanza o con bronca se quedaron en su casa; a los que la eligieron a Myriam, a los que eligieron a Juan; quiero hablarles a esos miles y miles de radicales que a lo largo y a lo ancho de la Argentina comparten con nosotros valores democráticos como la educación pública y la independencia de poderes”.
Y además sentenció la poco creíble frase: “La grieta se murió y empieza una nueva etapa el 10 de diciembre con mi gobierno”.
Por su parte, el candidato libertario, Javier Milei expresó: “Vengo a dar por terminado ese proceso de agresiones y ataques, y estoy dispuesto a hacer tabula rasa y dar de nuevo con el objetivo de terminar con el kirchnerismo. Porque más allá de nuestras diferencias, lo que tenemos que entender es que enfrente tenemos una organización criminal que no va a dejar barbaridad por cometer con tal de sostenerse en el poder. El kircherismo es lo peor que le ha pasado a la Argentina”.
Para luego rematar diciendo: “No se equivoquen, no venimos a quitar derechos. Venimos a terminar con privilegios, no a quitar derechos”.
Aunque cansados, en el país devastado por la actual administración y con una visión clarísima de quién será el vencedor, nos veremos las caras otra vez el 19 de noviembre, en el reencuentro con la parentela, que implica ir a votar, pero esta vez por el balotage.
23-10-2023